Además, la casa tiene calefacción central y todas las habitaciones tienen caja de seguridad y amplias ventanas.
El hotel se desarrolla en una casona antigua, construida en el año 1900 y refaccionada en 2004, para hospedar personas que bailan tango en todo el mundo, y también a aquellos que aún no bailan pero les interesa el tango. Las habitaciones se encuentran en la parte central del hotel/casa, luego de la cual se accede a un gran jardín con arboleda y flores. Al final del jardín se encuentra la sala de baile, en la que se dictan las clases de tango todos los días, abiertas tanto a los huéspedes del hotel como a tangueros no alojados en él.